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Tu menstruación. Tu tesoooroo.

Dedica un momento a repasar tu relación con la menstruación. ¿Eres de las que ni la nota? ¿O de las que se pone violenta cuando alguien habla del tema? ¿Aprovechas la energía de cada una de tus fases? ¿Te duele? ¿Te da asco? ¿Haces murales con tu sangre menstrual? ¿La bendices?

 

Para mí ha habido un antes y un después en la vivencia de mi cuerpo como mujer menstruante. Hace años estaba totalmente desconectada de mi cuerpo y no sabía nada sobre la regla; sólo que era molesta y guarra, y que había que disimularla. Mi regla era irregular, me pillaba desprevenida o me avisaba de su llegada con dolores y cambios de humor que me hacían sentirme mal conmigo misma y con todo lo demás.  Era capaz de ponerme un tampax y dejarlo allí hasta vete a saber cuándo. Inconsciente total. Todo alrededor de mi prima la pelirroja era un fastidio: estar cansada, dolorida, más sensible de lo que ya soy normalmente… Vamos, que era proceso non gratus.

 

Y claro, no sólo nadie me había explicado que la regla no es un asco, sino que parecía que para el mundo también lo era. Una… ¿vergüenza?, ¿un secreto?

 

En el colegio no recuerdo que nos explicaran nada sobre el tema y en mi casa tampoco se habló demasiado… La sensación que me queda no es de que no le hayan dado importancia, sino algo aún peor: es como si se hubiera evitado. Y eso me parece preocupante.

 

En los anuncios de la tele te enseñan que lo importante es que la regla no se note. «Me gusta ser mujer», siempre y cuando no note mi naturaleza sangrante, ¿no? Cuando estés en «esos días», métete un tampón y olvídate. Total, el choque tóxico es muy poco probable que te dé. O ponte una compresa super absorbente que neutralice el olor. ¿Qué olor? Si lo que huele mal precisamente es el plástico de las compresas, ¡no la regla! Lo del liquidito azul que ponen de ejemplo en los anuncios es de risa. ¿Por qué no es rojo? ¿Nos vamos a espantar? ¡Cuidado, que hay niños viendo la tele! Después del anuncio seguirán viendo la película del zombi chupando sangre o una americanada de esas en las que hay una masacre y acaba todo empapado de sangre e intestinos. Pero la sangre de la regla no la vayáis ni a sugerir, ¡qué despropósito!

 

Muchas fotos han sido censuradas en las redes sociales porque en ellas salía una mujer con una mancha de sangre en las bragas, o una mujer semidesnuda con un chorrillo de sangre bajando por su pierna… En cambio a la mujer como objeto sexual lo explotan. ¿Por qué? ¿Es la menstruación una vergüenza, una enfermedad…? Esto es lo que parece que quieran mostrarnos: No somos creadoras de vida, no: somos cachos de carne sexy, florero, porno. Ya está.

 

Ah, y también es importante que no se note en tu estado general cuando la tienes. El mensaje es: Hay que estar a tope todos los días, darlo todo y ser super productiva en todos los ámbitos.

Eso hace que en la vida real, cuando estamos premenstruales, o menstruales, o en cualquier fase en la que nuestro cuerpo no quiere ni puede estar tan a tope, no nos permitamos descansar, bajar el ritmo, o hacer las cosas de otra manera. Porque entonces ya no somos la super woman que nos pintan que hay que ser: sociable, trabajadora, impecable, agradable, able, able, able…

Entonces claro, si estoy concentrada en que hay algo en mí que no mola, ¿cómo voy a estar a gusto con mi cuerpo? ¿cómo no voy a ponerme enferma, a la larga?

Y sobre todo: ¿cómo voy a saber que puedo sacarle partido a tan maravilloso milagro de la naturaleza?

 

Estar a gusto con nuestro ciclo y conocerlo nos hace poderosas. Yo al principio me reía cuando empecé a investigar y encontraba mujeres proclamando su regla y su sangre como fuente de sabiduría y poder… Me parecían unas colgadas. ¡Pero cuánta razón tenían! ¡Gracias, mujeres salvajes!

 

Las mujeres somos cíclicas y pasamos por varias fases al mes, en las que cambiamos. No podemos ni debemos estar siempre de la misma manera, porque va en contra de nuestra naturaleza. Y el ir en contra de esa naturaleza nos hace daño. A nivel físico, mental y espiritual. Así que estar en ese rol de super woman de pegote y llevar ese ritmo impuesto (y autoimpuesto) nos hace acabar odiando esa propia naturaleza. La regla se convierte en nuestra enemiga. Cuando para nada es así. Al contrario.

 

Cada ciclo nos dice algo, nos susurra, ¡o nos grita! lo que es mejor para nosotras, lo que necesitamos en ese momento. Hay momentos para crear, momentos para destruir, para contemplar,  para descansar, para cuidar, para seducir, y para morir y volver a nacer, como en todos los ciclos de la naturaleza.

 

Estamos viviendo dentro de un sistema (creado por y para hombres), que no respeta ni tiene en cuenta los ritmos de la mujer (pero este no es el tema de hoy. Yo he venido aquí para hablar de mi libro, digo, de mi regla…) y algunas de nosotras hemos estado ciegas, o más bien empanadas.

 

Quizá es difícil para algunas mujeres cambiar su concepción de la regla, porque les duele mucho, o porque tienen un trabajo en el que deben ir a tope y no tienen tiempo para andar lavando compresitas de algodón, o porque quieren seguir buscando una igualdad con los hombres imitando sus ritmos… o por mil cosas que he leído y oído por ahí. Yo no intento convencer a nadie de nada que no quiera investigar por su cuenta. Sólo puedo decir que yo he conseguido un gran cambio, progresivo pero muy potente, con el que he sanado no sólo la parte física que tiene que ver con los dolores y la regularidad de los periodos, sino también la parte que tiene que ver con conocerme y respetarme a mí misma, a mi cuerpo (todo va junto).

Esto se traduce a que ahora vivo mis fases y por eso sé que el día que estoy menstruando, ya podía haber un fiestón en el calendario, que yo me quedo en mi sofá con mi mantita y mi peli. Cuando estoy premenstrual me suelo sentir con mucha energía y me suele apetecer limpiar, así que aprovecho la ocasión para hacerlo, porque el resto del mes sé que no seré tan pulida. Los días que estoy en la fase ovulatoria, que es cuando me siento más comunicativa, me iré a charlar con mis amigas, y la semana siguiente no querré verlas ni en pintura porque lo único que desearé es estar sola y tranquila en mi mágica introversión. Y no pasará nada. Y como sé que estoy así, las aceptaré a ellas cuando estén así. Vamos, que no estamos locas, que sabemos lo que queremos, pero que lo que queremos y necesitamos va cambiando, porque nosotras somos cambiantes. Somos lunas. ¿No te encanta?

 

¿Qué puedes hacer si tienes conflictos con tu menstruación?

 

Hay tantas historias como mujeres en el mundo, así que no hay soluciones concretas que sirvan para todas, ya sea el conflicto un tema de dolores, de irregularidad o de amenorrea… Pero lo que está claro es que lo mejor que puedes hacer es conocerte y respetarte. Poco a poco irás pillándole el truquillo a tu cuerpo y podrás aprender a escucharlo y hacerle caso.

 

Te voy a contar las opciones que a mí me sirvieron para hacer el gran cambio asco-placer en mi relación con la menstruación y con las que reconecté con mi parte femenina. Espero que te sirvan:

 

→ Lo primero y más importante: Dejar de maldecir o asquearte de la regla: tu mente se retroalimenta constantemente con lo que dices y con lo que te dices, y reacciona ante esa información.

Recibe tu regla como una bendición; lo es. Ser mujer es tu experiencia en esta vida, y durante muchos años, cada mes (normalmente) vas a menstruar, así que disfrutar de ese milagro es lo más sano y lo más lógico, y vas a aprender mucho de ello si te pones. ¡En serio!

 

→ Haz un calendario menstrual. Para mí fue clave al principio. Hay información de cómo hacerlo aquí  http://www.airesdecambio.com/diagrama-lunar-una-manera-sencilla-de-conocer-nuestro-ciclo-menstrual/ Cada mujer es diferente, y hay muchos factores que influyen durante los ciclos, como por ejemplo —y super importante— la alimentación. Pero te servirá muchísimo ver las fases tan bien definidas, y quizá encontrarás patrones interesantes en ti. Sobre todo, creo que comprenderás que la cuestión es darte cuenta de que tus capacidades intuitivas están ahí, más o menos camufladas, y que te hacen sabia y poderosa (será por eso que nos lo intentan ocultar desde hace siglos…).

 

→ Infórmate, si no lo has hecho ya, de métodos más sanos que los habituales para recibir tu sangre menstrual. Yo utilizo la Iriscup y compresas de algodón (casi siempre). También puedes  aprender cosas interesantes que puedes hacer con tu sangre.

 

→  No hay que obsesionarse. Si un día ves que vale la pena ponerte un tampón, no te sientas mal, hazlo. La cuestión es que te escuches y que estés cómoda.  Y que no te olvides de quién eres. Tú eres lo más importante.  Creo que saber eso y que sea ley para ti sí que te convierte en una verdadera super woman.

 

→ Reedúcate, educa a tus hijas. Hay mil fuentes buenas. Te dejo un par de mis preferidas:

⇒ Libro: Luna roja de Miranda Gray (y todos sus libros). Éste en concreto lo recomiendo para regalárselo a las chicas cuando tienen su primera regla.

⇒ Libro: Cuerpo de Mujer, Sabiduría de mujer, de Christiane Northrup. Para mí este libro es la Biblia. Creo que es un bonito regalo que hacerte a ti misma, o  a cualquier mujer de cualquier edad.

 

→  Si tienes dolores muy fuertes y son muy a menudo puede que haya algo agudo que tratar. Las causas pueden tener que ver con una mala alimentación, una mala respiración, u otros procesos de tu cuerpo que no se están realizando de una manera óptima. La terapia corporal puede serte de grandísima ayuda entonces. En mi caso, fue el shiatsu, pero puedes investigar la que más te resuene.

 

Webs y blogs geniales para investigar más:

http://www.airesdecambio.com/

http://vulvasapiens.com/

http://mujerciclica.com/

 

Y si te atreves con una experiencia potente, te recomiendo los talleres de Rous Baltrons. Para mí fue terapia de choque. Puedes lograr una conexión máxima con tu naturaleza femenina, un reencuentro mágico contigo misma.

Tu menstruación es tu tesoro, ¡vívela y aprende de ella!

Un abrazo, compañera.

 

¿Me cuentas cómo te sientes tú en relación a tu menstruación? ¿Te sientes conectada a tus ciclos? ¿Lo sientes como un tema tabú? ¿Qué te ha parecido el post?

Muchas gracias por estar ahí 🙂

Pic: Designspiration

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